Sorbes tu café poco a poco mientras los trozos de chocolate se derriten en tu boca. Miras el diario de esta mañana y te preguntas sobre la posibilidad de ver tu nombre en la plana principal. Cada letra de la imprenta baila y remolinea, te invade y te seduce. Abres tu mano y por una fracción de segundo contemplas el pesado papel desplomarse sobre la mesa. Es una mañana como cualquier otra pero también, como ninguna. El trafico a través de la ventana es una imagen agitada de colores apresurados. El viento revolotea indeciso y las nubes se asoman pero sin conceder pista alguna sobre la lluvia. En fin, un par de monedas se deslizan por tu mano hasta golpear contra la mesa. Tomas tu abrigo y encaras una agitada avenida.
Thursday, October 9, 2008
Caos
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2 comments:
Esta buenisima diex espero sigas escribiendo la verdad respeto y admiro mucho esos pensamientos tan profundos tuyos .
me gusto, interesante como empieza y queda flotando despues. suerte con mas!!
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